Personal de salud recurrió a la meditación; La Casa Verde México, la gran aliada

CIUDAD DE MÉXICO.

Personal de salud de primera línea de atención covid de los institutos nacionales de salud buscó herramientas alternativas, como la meditación, durante la primera ola de la pandemia, en la que enfrentaron los peores niveles de tensión y saturación de pacientes en los hospitales.

Uno de los refugios para médicos, enfermeras y personal de limpieza fue La Casa Verde México, un sitio que con meditaciones contribuyó a bajar sus niveles de ansiedad y depresión.

Los psiquiatras comenzaron a recomendar al personal de salud instantes de recreación, porque estaban completamente saturados. Estaban trabajando dobles y triples turnos sin tener ningún tipo de contacto con sus familias, se quedaban en hoteles para no contagiarlos, entonces ciudadanos para apoyar a los médicos de los principales institutos nacionales de salud, donaron material recreativo a las áreas comunes de estos hospitales, como televisores, consolas de videojuegos, mesas de futbolitos; además de que profesores de meditación nos ofrecimos a dedicarles un momento de nuestro día para ayudarlos a salir por unos minutos de una rutina tan pesada y tan dolorosa, como en la que estaban sumergidos los primeros meses de la pandemia”, contó Laura Hoffman, profesora de meditación y fundadora de La Casa Verde México.

El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) realizó un estudio a cinco mil 938 trabajadores de la salud en México. Los problemas de salud mental identificados y los cuales fueron más frecuentes, entre quienes dieron atención médica de primera línea: insomnio 52.1%, depresión 37.7% y trastorno de estrés postraumático (TEPT), 37.5%.

La falta de tiempo de descanso fue el principal factor de riesgo para el insomnio; mientras que duelo por la muerte de amigos o seres queridos por covid-19 fue el principal factor de riesgo de depresión”, de acuerdo con el estudio Problemas de salud mental entre los trabajadores de la salud involucrados con el brote de covid-19 del INSP.

Lo más duro y doloroso durante su intervención en las primeras olas de la pandemia por covid-19 para Eduardo Corona Rodarte, médico internista egresado del Instituto Nacional de Nutrición, fue que el personal de salud no estaba acostumbrado a mirar al mismo tiempo a tantos pacientes críticos ni con ventilación mecánica invasiva.

Y muchas veces, entre nuestros pacientes, se trataba de un hermano, un padre, un compañero de trabajo, un amigo. Hubo colegas que tuvieron hospitalizados a varios miembros de su propia familia al mismo tiempo, ocasionando un enorme impacto emocional; sin embargo, también para nosotros fue gran empatía por parte de la sociedad, que nos brindaron equipo de protección, alimentos e incluso hasta servicios gratuitos. Esa empatía nunca la vamos a olvidar”, dijo en entrevista con Excélsior, el doctor Eduardo Corona.

ATAQUES DE PÁNICO

Lo primero que Laura Hoffman, profesora de meditación, hizo para llegar a los cientos de trabajadores de la salud interesados en las meditaciones fue crear un grupo cerrado de Facebook, luego ahí, conversó con ellos, leyó los mensajes de médicos que habían presentado ataques de pánico, ataques de ansiedad, que tenían insomnio y a veces ni con los fármacos recetados por los siquiatras lograban conciliar el sueño, escribían sobre el terror que les daba contagiar a sus familiares con padecimientos crónicos, algunos renunciaron y casi todos hablaban sobre su agotamiento.

on la pandemia, los hospitales se dieron cuenta de que nos encontrábamos en una situación de vulnerabilidad, por lo que comenzaron a implementar varias estrategias, como la disponibilidad de los servicios de sicología y siquiatría, que intentaban identificar de manera oportunidad los trastornos del estado de ánimo en el personal de salud. A corto plazo, las alteraciones más reportadas fueron la depresión, la ansiedad y el insomnio; a mediano plazo, el estrés postraumático y a largo plazo, el agotamiento.

Más de cuatro mil trabajadores de salud fallecieron en nuestro país, ocupando el primer lugar en el mundo; pero debemos reconocer, que a pesar de las condiciones adversas, el personal de la salud dio su mejor esfuerzo”, reconoció Eduardo Corona Rodarte, quien atendió en terapia intensiva del Instituto Nacional de Nutrición.

Ante esta crítica situación que enfrentaron los médicos durante los primeros meses de la pandemia, Laura Hoffman, durante 30 días se dedicó a subir en Facebook un video de cinco minutos cada 24 horas, siempre al mediodía, para guiar al personal médico a ejercicios de respiración consciente. Cada video tenía un diferente propósito, una meditación se dedicaba por ejemplo, a ayudar a disminuir el insomnio, otra a trabajar con el miedo o a reducir el agotamiento.

BUENOS RESULTADOS

Los videos guiados por Laura Hoffman, de inmediato comenzaron a tener buenos resultados entre el personal de salud, pues los médicos le escribían que habían dormido un poco mejor, que lograban bajar sus niveles de ansiedad con los ejercicios de relajación.

En realidad, los profesionales de la salud son seres humanos, así que en mi caso, poder ayudar a quien atendía a los pacientes en primera línea covid en los momentos más críticos, fue la mejor experiencia que he vivido dentro de Casa Verde. Al leer sus mensajes de agradecimiento y saber que les daba resultados, me emocionaba tanto”, contó Laura, a quien se le enrojecen los ojos al recordar la gran satisfacción que experimentó.

A dos años (27 de febrero) de que se registró el primer caso covid en México, la visión entre los médicos cambió para siempre, ahora valoran la importancia de cuidarse a sí mismos y de permitir que los demás los cuiden también; saben que sus jornadas deben de ser máxima de ocho si quieren evitar cuadros de agotamiento y asistir regularmente a terapia sicológica y siquiátrica para atender las secuelas en salud mental que quedaron: ansiedad, depresión y estrés postraumático.

Éstas técnicas de relajación se han mantenido entre el personal de salud y el seguimiento psicológico de los médicos residentes y adscritos también.

Es decir, nos hemos dado cuenta de lo indispensable que es salvaguardar nuestra salud mental, porque sólo si los médicos estamos bien, podremos dar y mejorar nuestros resultados”, concluyó Eduardo Corona Rodarte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.