Dice adiós el espectáculo improvisado por las «piedras que cantan»

Parral, Chih.- Ya se van, se creía que las piedras que cantan en el crucero de la calle Francisco Moreno y 20 de Noviembre, habían llegado para quedarse, pero no fue así. El espectáculo improvisado por el tiempo y el deterioro, dice adiós a la arteria que lo vio nacer.

Desde su colocación, en la administración del alcalde Miguel Jurado Contreras, no el león, los pórfidos y veletas colocados en las inmediaciones de la Plaza de la Identidad, se mostraron rebeldes y dejaron ver su alma de artista.

El vaivén de vehículos que transitaban por el lugar las fue desprendiendo paulatinamente, por lo que la presión de los neumáticos las hacía vibrar, emulando lo que para algunos, parecía ser el sonido de las zapatillas de tap.

Eran los “pininos” de los artistas pétreos en el campo de la expresión artística y cultural. Pasó el tiempo y la función de tap se hizo monótona, o formó parte de la rutina diaria de transeúntes y conductores, ya no era novedad.

Llegó el momento de evolucionar, cada vez fueron más los pórfidos que se unieron a la escena para montar un nuevo espectáculo, así como para hacer menos notoria la ausencia de las veletas que formaban las flechas para indicar la circulación, esas se desprendieron y rara vez se les sustituía para completar el show.

Pero bueno, más y más cantantes pétreos se unieron a la agrupación coral, aunque algunos de plano se fueron, por deterioro o vencimiento, en algunas secciones de la arteria, se ven los huecos que dejaron.

Con un grupo numeroso de adoquines desprendidos, el espectáculo dio inicio, nacían así, las piedras cantantes de Parral, pero no eran cantantes cualquiera, la versatilidad en ritmos, era dictada por el tiempo del director de orquesta, bueno, más bien por la velocidad y la cantidad de vehículos que circulaban por la calle donde se montó el concierto.

El recital, que no lo tenía ni Obama, por años cautivó a gente de todas las edades, desde los pequeños que alertaban a sus padres del canto pétreo, hasta los grandes que al salir de la misa de San José, lo comparaban con el coro celestial, en fin, el arte es subjetivo y depende de la percepción individual.

Sin embargo, se trata de avanzar, y de mejorar la ciudad, por lo que las rocas artistas, se van, y no precisamente de gira, por diferencias, y no precisamente entre sus integrantes, sino con la administración municipal, y la ciudadanía crítica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.